• Orwell, 1984 - Photo de Daniel Gomez

    Durante toda la historia registrada y probablemente desde el final de la Época Neolítica, el mundo está habitado por tres clases de personas: la clase Alta, la clase Media y la clase Baja. Estas clases se subdividieron de muchas maneras, han tenido innumerables nombres  y su cantidad ha variado de una época a otra: pero la estructura esencial de la sociedad no se ha alterado jamás. Incluso después de grandes conmociones y profundos cambios que parecían irrevocables, el mismo esquema se restablecía, igual que un giroscopio siempre recupera su equilibrio por mucho que se le haga oscilar en uno u otro sentido. […]Los objetivos de estos tres grupos son absolutamente irreconciliables. El propósito de la clase Alta es conservar su posición. El de la clase Media, cambiar de lugar con la clase Alta. El objetivo de la clase Baja, cundo tiene uno –porque una característica permanente de la clase Baja es que está tan preocupada por las adversidades que sólo a ratos esta consciente de lo que ocurre fuera de su vida diaria- es suprimir toda diferencia de clases y crear una sociedad donde todos los hombres sean iguales. Por lo tanto, a través de los siglos, se libra una y otra vez una batalla que es igual en sus conceptos generales. Durantes largos periodos, la clase Alta parecía estar segura en el poder, pero tarde o temprano, llegaba un momento en que dejaba de creer en sí misma o perdía su capacidad para gobernar, o las dos cosas. Entonces era derrocada por la clase Media, quien ponía de su parte a la clase Baja al declarar que peleaba por la libertad y la justicia. Tan pronto como la clase Media alcanzaba su objetivo, regresaba a la clase Baja a su condición de servidumbre, mientras ellos se convertían en la clase Alta. Pronto, un nuevo grupo de clase Media se separaba de uno de los otros grupos, o de los dos, y la lucha comenzaba de nuevo. De los tres grupos, sólo la clase Baja no ha conseguido jamás, ni siquiera en forma temporal, alcanzar sus metas. Seria exagerado decir que en toda la historia no ha habido progreso de orden material. Incluso ahora, en un periodo de decadencia, el ser humano común tiene mejores condiciones físicas que las que tenia siglos atrás. Pero ninguna acumulación de la riqueza, ningún refinamiento de las costumbres, ninguna reforma o revolución ha conseguido reducir aunque sea un milímetro la desigualdad entre los hombres. Desde el punto de vista de la clase Baja, ningún cambio histórico ha significado algo más que un cambio en el nombre de sus amos. […] El Socialismo, una teoría que apareció a principios del siglo XIX y era el último eslabón de una cadena de pensamiento proveniente de las rebeliones de esclavos en la antigüedad, todavía estaba profundamente infectada del Utopismo de épocas anteriores. Pero en todas las variantes del socialismo que aparecieron desde 1900 en adelante, el propósito de establecer la libertad y la igualdad se abandonaba cada vez con mayor descaro.

    Orwell, 1984

    Tags Tags : , ,
  • Commentaires

    Aucun commentaire pour le moment

    Suivre le flux RSS des commentaires


    Ajouter un commentaire

    Nom / Pseudo :

    E-mail (facultatif) :

    Site Web (facultatif) :

    Commentaire :